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El uso de pantallas antes de dormir incrementa el insomnio en adultos: impacto en la calidad del sueño

El uso de pantallas antes de dormir está relacionado con más insomnio en adultos

Según un artículo de Mayte Rius en el periódico La Vanguardia, el uso de dispositivos electrónicos como móviles, portátiles y tablets antes de dormir no solo afecta a adolescentes y jóvenes, sino también a los adultos. Dos estudios recientes han demostrado que esta práctica está vinculada a una menor calidad y duración del sueño en personas de entre 18 y 85 años, lo que incrementa el riesgo de padecer insomnio.

Estudio de la Universidad de Washington: el impacto de las pantallas en la calidad del sueño

Un estudio publicado en Jama Network Open y realizado por investigadores de la Sociedad Americana del Cáncer y la Universidad de Washington analizó datos de 122.058 personas, en su mayoría mujeres (80%), de entre 27 y 85 años. Los resultados mostraron que quienes usaban pantallas antes de acostarse dormían un promedio de 7,64 minutos menos durante los días laborales y 5,06 minutos menos los fines de semana, en comparación con quienes evitaban esta práctica. Además, la prevalencia de una mala calidad de sueño era un 33% mayor entre los usuarios de pantallas.

El estudio también reveló que los efectos negativos eran más pronunciados en personas con cronotipo vespertino (quienes rinden mejor por la tarde-noche), que dormían unos 8,36 minutos menos que aquellos con cronotipo matutino. En concreto, los usuarios diarios de pantallas con cronotipo matutino se acostaban 9,33 minutos más tarde que los que no las usaban, mientras que los vespertinos lo hacían 15,62 minutos después.

Impacto en universitarios: el papel del tiempo de exposición

El segundo estudio, publicado en Frontiers in Psychiatry, analizó el impacto de las pantallas en estudiantes universitarios noruegos. Se examinaron datos del Estudio Transversal de Salud y Bienestar Estudiantil de 2022 con una muestra de 45.202 participantes de entre 18 y 28 años. La investigación concluyó que cada hora adicional frente a la pantalla en la cama aumentaba un 59% el riesgo de insomnio y reducía el tiempo de sueño en 24 minutos.

A diferencia de lo observado en adolescentes, el estudio noruego no halló que las redes sociales fueran especialmente disruptivas para el sueño. En su lugar, los investigadores identificaron que el problema principal radicaba en el uso prolongado de cualquier tipo de pantalla antes de dormir. Esta interferencia parece estar más relacionada con la reducción del tiempo dedicado al descanso que con la estimulación mental que causan las pantallas.

¿Es el uso de pantallas el culpable del insomnio?

Aunque ambos estudios destacan el impacto negativo de las pantallas en el sueño, también señalan que no puede establecerse una relación causal directa. Según los investigadores, el hecho de que muchas personas con problemas de sueño utilicen pantallas podría reflejar que buscan distracción o un método para conciliar el sueño, más que ser la causa del insomnio.

Consejos para mejorar la calidad del sueño

Los expertos recomiendan limitar el uso de pantallas en la cama y, si es posible, desactivarlas entre media hora y una hora antes de acostarse. Además, se aconseja silenciar las notificaciones para evitar interrupciones del sueño durante la noche. Estas medidas pueden ser especialmente útiles para personas con cronotipo vespertino y universitarios, quienes tienden a ser más vulnerables a las alteraciones del sueño.

Conclusión: la importancia de priorizar un buen descanso

La evidencia científica subraya la necesidad de reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir para proteger la calidad del sueño. Aunque es tentador consultar el móvil o ver series en la cama, estas actividades alteran los ritmos circadianos y favorecen el insomnio, especialmente en personas con tendencia a trasnochar. Mantener una rutina de sueño saludable es fundamental para mejorar el bienestar mental, el rendimiento académico y la salud general.