A partir del próximo curso escolar, al menos siete comunidades autónomas en España comenzarán a regular el uso de ordenadores y tablets en las aulas, según una noticia publicada por Olga R. Sanmartín en el periódico El Mundo. El objetivo es reducir la dependencia de la tecnología en el ámbito educativo, promoviendo un modelo de enseñanza que combine herramientas digitales con métodos más tradicionales, como la lectura y la escritura a mano.
Comunidades Autónomas que regularán el uso de pantallas
Las comunidades que implementarán estas nuevas regulaciones incluyen Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares, Galicia, Asturias y Cataluña. Cada una de ellas está trabajando en la creación de nuevas normativas, planes o recomendaciones que controlarán el uso de dispositivos electrónicos en las aulas, buscando un equilibrio entre lo digital y lo tradicional.
Medidas específicas en algunas Comunidades Autónomas
- Murcia:
El presidente de Murcia, Fernando López Miras, ha anunciado que, a partir del próximo curso, se ampliarán las restricciones en los colegios, limitando el uso de pantallas hasta los 18 años. Además, se reducirá el tiempo de uso de dispositivos a una hora diaria en Primaria y dos horas en Secundaria. Esta medida no implica una prohibición total, sino recomendaciones flexibles que podrán ser adaptadas por los centros educativos según sus necesidades y características específicas.
- Asturias:
La consejera de Educación asturiana, Lydia Espina, ha propuesto que los recursos digitales complementen el uso de materiales tradicionales como el papel, la lectura y la escritura. Se busca evitar que el uso de dispositivos electrónicos sustituya la enseñanza convencional, sino que sirvan como una herramienta complementaria para los estudiantes.
- Baleares:
En Baleares, la Consejería de Educación está elaborando nuevos currículos escolares que incluirán restricciones en el uso de pantallas, especialmente para los primeros cursos de Primaria. Los dispositivos estarán limitados a un máximo de una hora semanal en los primeros cursos y a una hora diaria a partir de 4º de Primaria.
- Galicia:
Galicia está trabajando en la creación de una Ley de Educación Digital que regule los derechos y deberes de los estudiantes en cuanto al uso de dispositivos tecnológicos. Además, revisarán el programa de libros electrónicos que se implementó hace una década, adaptándolo a las nuevas necesidades pedagógicas y sociales.
- Comunidad Valenciana:
La Comunidad Valenciana ya reguló el uso de dispositivos digitales en 2024, y ahora está evaluando posibles ajustes en los centros educativos que utilizan libros y materiales digitales, con el fin de clarificar el uso de estos dispositivos fuera del aula para tareas escolares.
El Objetivo de estas nuevas normativas
El propósito de estas normativas es garantizar el bienestar de los estudiantes y mejorar su rendimiento académico. Las medidas buscan evitar la sobreexposición a las pantallas y fomentar el uso de métodos más tradicionales que favorezcan el desarrollo cognitivo. Además, se busca un equilibrio entre la competencia digital de los estudiantes y el uso responsable de la tecnología.
Iniciativas adicionales para las familias
La Ley de Protección de Menores en Entornos Digitales, que se encuentra en desarrollo, contempla la creación de una Estrategia Nacional para acompañar a las familias en la gestión de la tecnología en el hogar. Entre las medidas propuestas se incluyen “escuelas de madres y padres para entornos digitales”, en colaboración con los ayuntamientos, y un plan de investigación sobre los efectos de la tecnología en la salud mental de los menores.
Conclusión
La regulación del uso de pantallas en las aulas, impulsada por diversas comunidades autónomas, representa un paso hacia un equilibrio entre la tecnología y los métodos de enseñanza tradicionales. Con la combinación de herramientas digitales y recursos como el papel, se busca mejorar el rendimiento académico y el bienestar de los estudiantes. A medida que se implementan estas normativas, se abre un debate sobre cómo adaptar la educación a las necesidades tecnológicas sin perder de vista los beneficios de los enfoques más clásicos. Sin duda, este cambio marcará un nuevo rumbo en la educación en España.